La morosidad alcanza su nivel más alto en 20 años en la Argentina

Argentina atraviesa un escenario de endeudamiento crítico, alcanzando los niveles de morosidad más altos de las últimas dos décadas. El economista Lisandro Mondino dijo que uno de cada cuatro deudores no paga sus compromisos hace tres meses.  
 
Nacionales04/08/2026Javier PueblaJavier Puebla
La morosidad alcanza su nivel más alto en 20 años en la Argentina
La morosidad alcanza su nivel más alto en 20 años en la Argentina

 

Según datos analizados por el economista Lisandro Mondino, del Centro de Estudios para la Ciudad, la mora de las familias llegó al 12,7% en mayo y aproximadamente el 25% de la población con deuda se encuentra en situación de mora, lo que significa que llevan más de 90 días sin pagar sus compromisos.

 

En diálogo con Cadena 3, Mondino advirtió que, ante tal magnitud de afectados —con casi 7 millones de argentinos excluidos del acceso al crédito—, el fenómeno ha dejado de ser un problema individual para convertirse en una crisis social y colectiva.

 

La distribución geográfica de este fenómeno revela disparidades profundas vinculadas al desempeño de las economías regionales. Mientras que provincias como La Pampa registran una mora del 9%, en distritos como Buenos Aires y Santa Cruz la cifra supera el 20%.

 

En Mendoza, la morosidad escala al 30%, según informaron medios nacionales, con un dato alarmante: el 21,7% de los deudores ya se encuentran en una situación irrecuperable por llevar más de un año sin pagar.

 

Lo más preocupante para los especialistas es el cambio en el destino del crédito; los ciudadanos ya no se endeudan para proyectos o inversiones, sino para financiar consumos cotidianos esenciales, como alimentos, medicamentos y servicios básicos.

 

El informe destacó una concentración alarmante de la falta de pago entre los más jóvenes y los sectores informales, que operan fuera del sistema bancario tradicional.

 

Lisandro Mondino explicó que los menores de 25 años presentan una tasa de mora del 36%, impulsada por el uso de aplicaciones de celular, "neobancos" y tarjetas de supermercados, cuyas tasas de interés suelen ser significativamente más altas que las de la banca regulada.

 

En este segmento, se observa, además, una marcada brecha de género, especialmente en las compras con tarjetas de grandes cadenas alimentarias, donde la morosidad en mujeres jóvenes supera el 50%, reforzando la idea de que se utiliza el crédito para subsistir día a día.

 

Desde el Gobierno nacional, la postura oficial expresada por el presidente Javier Milei y el ministro Luis Caputo es que se trata de un "acuerdo entre privados", en el que el Estado no debe intervenir para evitar trasladar el costo al resto de los contribuyentes.

 

Sin embargo, especialistas señalaron que el problema tiene una raíz política y económica resumida en la frase "no llego a fin de mes", producto de salarios que crecen muy por debajo de las tasas de interés cobradas por las entidades.

 

Ante la insostenibilidad de la situación, bancos provinciales y el Banco Nación ya han comenzado a lanzar líneas de refinanciación de deudas ante el aumento de pasivos morosos.

 

En una perspectiva internacional, indicaron que Estados Unidos y México, coinciden en que el analfabetismo financiero es un problema global, que agrava estas crisis de deuda.

 

Mientras que en EE. UU. el sistema está diseñado para premiar el uso de tarjetas —con un promedio de deuda por hogar de 7.000 dólares—, en México seis de cada diez hogares enfrentan deudas similares.

 

Ante el planteo del Gobierno sobre la responsabilidad individual en el manejo de las cuentas, los especialistas concluyeron que la educación financiera debería ser una tarea central del Estado en las escuelas para prevenir el sobreendeudamiento y sus graves consecuencias en la salud mental de la población.

Te puede interesar
Lo más visto